El centro de nuestro trabajo son las personas acompañadas y quienes acompañan
Acompañamos su camino a donde sea que vayan
En 2025
29.679 personas acompañadas en asistencia humanitaria
22.181 personas acompañadas en protección y asistencia jurídica
12.076 personas acompañadas en salud mental y apoyo psicosocial
para promover una región hospitalaria y reconciliada
5.424 personas acompañadas en educación
2.182 personas acompañadas en medios de vida
7.980 personas acompañadas en procesos de reconciliación
633 personas acompañadas en procesos de incidencia y comunicación
Latinoamérica y el Caribe
JRS LAC
El JRS está presente en América Latina y el Caribe desde 2004. Ubicada en Bogotá, Colombia, la oficina regional coordina y apoya el trabajo de las oficinas nacionales en Colombia, Venezuela, Ecuador y México.
Con el aumento de la migración forzada en toda la región debido a las condiciones económicas y políticas adversas, así como a los desastres socioambientales en aumento, nuestro personal responde a las necesidades más inmediatas y a largo plazo de las personas refugiadas, migrantes y desplazadas forzadas. Ofrecemos programas dedicados a acompañar procesos en educación, medios de vida, protección y asistencia jurídica, reconciliación, incidencia, y salud mental y apoyo psicosocial.
El JRS LAC forma parte de la Red Jesuita con Migrantes, una red de la Compañía de Jesús que depende de la Conferencia de Provinciales de América Latina (CPAL). La red busca colaborar a nivel continental, regional e interprovincial para apoyar a las personas refugiadas, migrantes y desplazadas forzadas en la región.
Colombia
Bogotá
Con la violencia interna expulsando a personas colombianas de sus hogares y el papel de Colombia como país de acogida de millones de personas refugiadas venezolanas, el JRS Colombia ha extendido su alcance a través de siete oficinas territoriales para atender de una manera integral y sostenible. Para Una esperanza en el futuro, creamos entornos de aprendizaje seguros y de calidad para las personas refugiadas de diferentes edades.
El JRS Colombia también acompaña a las personas refugiadas en los difíciles procesos legales, ofreciéndoles información sobre sus derechos e instituciones, y protección integral.
Ecuador
Quito
Miles de personas de nacionalidad colombiana y venezolana, que se enfrentan a una gran inestabilidad en su país, viven actualmente en Ecuador. A través de sus diversos programas, el JRS Ecuador proporciona seguridad social, económica y política a las personas refugiadas.
En la casa de acogida La Argelia, en Quito, las mujeres desplazadas, muchas de ellas supervivientes de la violencia de género, encuentran redes de apoyo y la oportunidad de desarrollar habilidades y conocimientos para construir su autonomía. El personal del JRS en Ecuador participa en un proyecto de investigación más amplio del JRS LAC para mejorar la atención en los pasos fronterizos.
México
Ciudad de México
En México, el JRS atiende a miles de personas desplazadas que buscan seguridad y una vida digna. Nuestro personal ayuda a las personas refugiadas a navegar por los complejos mecanismos legales, al tiempo que les ofrece asistencia médica para cubrir las carencias del sistema sanitario.
La difícil y angustiosa experiencia del desplazamiento forzoso denota la necesidad de servicios psicosociales y de salud mental para las personas refugiadas que el JRS atiende de forma individual, familiar, grupal y comunitaria.
Venezuela
Caracas
La actual crisis humanitaria en Venezuela ha dejado a miles de personas sin acceso a alimentos, educación, atención médica ni forma de ganarse la vida. Si bien hay venezolanos que continúan huyendo a otros países, cada vez son más los que retornan, voluntaria o forzosamente, sumándose a comunidades ya de por sí vulnerables.
A partir del discernimiento compartido, la lectura del contexto y la misión institucional, el JRS Venezuela ha definido una estrategia que da dirección, coherencia y estructura a su acción.
Crecientes necesidades
LAC
La violencia, la inestabilidad económica y política, así como los problemas climáticos y medioambientales, obligan a familias enteras a desplazarse por América Latina y el Caribe. Hay más de 21 millones de desplazados forzosos en la región, que también representa aproximadamente un tercio de todas las nuevas solicitudes de asilo individuales a nivel mundial en 2023.
Los grandes desplazamientos están añadiendo tensión a unos gobiernos que ya luchan por satisfacer las necesidades básicas, y la creciente presión sobre los recursos ha provocado xenofobia y discriminación generalizadas.
La adopción de políticas migratorias más restrictivas, controles más estrictos en los pasos fronterizos y prácticas de externalización de las fronteras están dificultando el acceso legal a los países para la mayoría de las personas que buscan refugio, lo que provoca que más personas se vean obligadas a viajar por rutas irregulares y peligrosas. Entre ellas, las niñas y adolescentes son especialmente vulnerables a la violencia de género, la violencia sexual, la trata y el tráfico con fines de explotación sexual.